22 agosto 2026

Fogón Viña Marino agosto 2026

El sábado 22 de agosto a las 13:00 celebraramos el aniversario 208 de la Escuela Naval, con un gran Fogón en el Club Naval de Campo las Salinas, 2° Piso.

Fueron 54 asistentes. El detalle es el siguinte:

Arentsen John; Arriagada Gonzalo; Avila Guillermo; Bañados Guillermo; Brito Juan Pablo; Buzeta Eduardo; Buzeta Jorge; Campos Pedro ; Cárdenas Pedro; Carrasco Héctor; Carreño Jorge; Carvajal Roberto; Claro Andrés ; Correa Enrique; De la Cerda Juan E.; De la Hoz Daniel; Faúndez Orlando; Figueroa Rodrigo; García Rodrigo; González Eduardo; Huidobro Sergio; Ide Enrique; Irarrázabal Cristián ; Israel Max; Jahn Alejandro; Jara Federico; Johannesen  Armando; Joui Hernán; Kohls Luis; Kreissel Germán; Le-Bert Patricio; Léniz Roberto; Mandiola Rómulo; Manley Michael; Martínez Rafael: Mundnich Erich; Olivé Rodrigo; O'Reilly Percy; Ossa José Luis; Parodi Alfonso; Pearce Heinz; Pérez Andrés;  Píderit Carlos; Pizzagalli Sergio; Raab Jaime; Raby Jorge; Salas Juan Carlos; Schaeffer Max; Silva Miguel; Tapia Fernando; Tobar Justo; Vera Emilio; Vizcarra Jaime; Warnken Cristián.



Palabras de Alfredo Nodleman desde Punta Arenas

Leidas por Juan Pablo Brito

Queridos amigos de toda una larga vida:

Desde la distancia, y aprovechando esta magnífica convocatoria, no quise dejar pasar la oportunidad de hacerme presente, aunque sea a través de estas breves palabras.

Siento una cierta contradicción: la tristeza de no poder estar físicamente con ustedes y al mismo tiempo, la enorme alegría de saber que mis queridos compañeros y amigos están nuevamente reunidos, conversando, riendo y, probablemente, tratando de recordar quién era quién hace más de cincuenta años.

Porque, seamos sinceros, han pasado algunos años desde que ingresamos a la Escuela Naval. Y aunque ninguno de nosotros ha envejecido —eso es algo que hemos decidido colectivamente—, hay ciertas evidencias que ya no podemos ocultar: aparecen algunas canas, las arrugas se han instalado con bastante confianza, los lentes se han vuelto imprescindibles y más de alguno lleva consigo una verdadera farmacia portátil.

La memoria, por su parte, merece un capítulo especial. Hay cosas que recordamos con una precisión extraordinaria de hace cincuenta años… pero no tenemos la menor idea de dónde dejamos los anteojos hace cinco minutos.

Pero hay algo que el tiempo no ha podido cambiar: la amistad.

Hace más de cinco décadas ocurrió algo mágico. Éramos muy jóvenes, probablemente bastante más imprudentes (e irresponsables) de lo que hoy estamos dispuestos a reconocer, y comenzamos juntos una etapa que terminaría marcando nuestras vidas.

Compartimos formación, esfuerzos, alegrías, dificultades, sueños y también esas historias que, con el paso de los años, se han ido convirtiendo en recuerdos que cada uno cuenta a su manera… y que, curiosamente, siempre terminan siendo un poco mejores que la versión original.

El tiempo pasó. Cada uno siguió su propio camino, construyó su familia, desarrolló su vida profesional y enfrentó sus propias batallas. Pero aquellos vínculos juveniles, lejos de desaparecer, se transformaron en algo mucho más profundo: verdaderas ataduras de amistad, afecto y lealtad.

Y hoy tenemos otro motivo para sentirnos privilegiados: seguimos aquí.

A los 72 años promedio (dije promedio), ya no necesitamos demostrarle nada a nadie. Podemos permitirnos disfrutar, recordar, reírnos de nosotros mismos y agradecer. Agradecer por lo vivido, por nuestras familias, por los amigos que permanecen y también por aquellos que ya no pueden acompañarnos físicamente, pero que siguen presentes en nuestros recuerdos y en nuestras conversaciones.

Quizás esta sea una de las grandes lecciones que nos ha entregado la vida: al final, los cargos, los títulos, los éxitos y las preocupaciones pasan. Lo que permanece son las personas y los afectos que fuimos capaces de construir y de los que debemos sentirnos orgullosos.

Por eso, queridos amigos, disfruten esta reunión. Conversen, ríanse, recuerden anécdotas —incluso aquellas que convendría mantener un secreto que a estas alturas de la vida puede ser desclasificado—, brinden por los años compartidos y, sobre todo, celebren el enorme privilegio de poder seguir llamándonos compañeros y amigos después de más de medio siglo.

Y si alguien durante la celebración pregunta qué edad tenemos, sugiero que respondamos simplemente:

“La suficiente para saber lo que realmente importa… y la necesaria para seguir haciendo algunas tonteras.”

Reciban un abrazo enorme y muy afectuoso de quien los aprecia profundamente y guarda la amistad de ustedes como uno de los activos más valiosos de su vida.

Y, por supuesto, un especial agradecimiento a Juan Pablo y a su “gran grupo de asesores”, por seguir haciendo posible que esta verdadera cofradía de viejos jóvenes continúe encontrándose, celebrando y manteniendo viva una amistad que nació hace más de cinco décadas y se mantiene e incrementa con el paso del tiempo.

¡Un abrazo para todos, disfruten, rían mucho y que nunca falte una buena historia que contar!

Alfredo Nodleman Zurich

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Resume de la actividad

Vivimos momentos mágicos gracias a que todos los asistentes contribuyeron a crear el clásico ambiente 74 festivo, partiendo con los tremendos abrazos de saludo que se repitieron una y otra vez. Hubo alegría de sobra; a estas alturas, la vida nos ha dado grandes alegrías y grandes problemas a cada uno de nosotros y quedé admirado de conocer durante el Fogón algunos de esos temporales vividos que yo ignoraba por completo y aún así, verlos íntegros y sonrientes participando de la que fue una inmensa gesta de alegría desbordante.

En total fuimos 54 GAMAS 74 asistentes más otros 23 que saludaron y presentaron sus disculpas, es decir, 77 "TODOS GRANDES GAMAS 74" estuvimos en contacto y espiritualmente presentes y el Fogón fue fantástico gracias a los 54 Gamas 74 que lo animaron y concurrieron y gracias a las disculpas de aquellos que dijeron estaré presente pero solo espiritualmente. 

Tuvimos un breve discurso con las palabras de nuestro querido Flaco Nodleman, quien desde Punta Arenas nos hizo llegar su pensamiento respecto de esta asamblea 74. Su visión fue breve, profunda y muy certera. Tuve el honor de dar lectura al pensamiento del Flaco. En documento adjunto remito sus palabras.

Agradezco mucho a Jorge Carreño que controló la asistencia y repartió las chazas en las mesas y agradezco también mucho al ingenio del Tauti Schaeffer que imprimió en muy buen papel, las fotos de los antiguos buques que presidieron cada una de las mesas: SS O´Brien, CL Latorre, DD Zenteno, APD Serrano, AO Beagle, BMS Merino. Asimismo, vuelvo a agradecer a Jorge Carreño ahora por cumplir una vez más su tarea permanente de fotógrafo 74 Oficial y también agradezco a Daniel De la Hoz que con una maravillosa Cámara Nikon fotografió y remitió sus excelentes tomas.

Agradezco a quienes llevaron los excelentes bajativos que disfrutamos largamente post almuerzo. Todos hicimos que nuestro Fogón fuera mágico, alegre y como siempre, extremadamente grato gracias a lo cual pudimos reírnos muchas veces. Lo oculto y que no se ve, es como aprendemos de lo que nos cuentan, pues cada historia que se relata proviene de tipos con muchas millas de experiencia en esta vida. 

Hago presente que el Colorado Bb Jahn fue uno de los 54 asistentes, pero físicamente no pudo llegar pues algunos dolores se lo impidieron. Con mucha emoción me avisó que los echaba demasiado de menos a todos y que los quiere mucho. Por favor, no paremos de rezar por Bb. 

Un tremendo abrazo a todos, agradeciéndoles a cada asistente y a cada disculpado, el haber logrado un fantástico Fogón. 

Alan

Nuestros fotografos. Jorge Carreño y Daniel de la Hoz



































Segundo tiempo en el departamento de Eduardo Buzeta